¿Y si los rasgos más queridos de tu perro provinieran directamente de un lobo? Un estudio revolucionario revela que la mayoría de los perros conservan ADN de lobo antiguo, que moldea sus habilidades y comportamientos modernos. Los investigadores descubrieron que casi dos tercios de todas las razas de perros tienen una ascendencia de lobo medible, desde sabuesos con hasta un 5.7 % de ADN de lobo hasta incluso chihuahuas con una pequeña fracción. Este vínculo genético se correlaciona con la personalidad, ya que las razas con mayor ascendencia de lobo a menudo se describen como más “independientes” y “territoriales”, mientras que las de menor ascendencia se consideran más “amistosas”. Este descubrimiento muestra que los perros aprovechan este ADN antiguo como un kit de herramientas evolutivas vital para prosperar en diversos entornos humanos. Por ejemplo, un gen derivado del lobo ayuda a los mastines tibetanos a respirar a gran altitud, mientras que otros potencian las habilidades de rastreo de olores de los perros de aldea que buscan comida.