¿Y si un robot pudiera volar con la destreza acrobática de un insecto real? Ingenieros del MIT han creado un microrrobot que lo logra con una velocidad y agilidad sin precedentes. Gracias a un nuevo controlador impulsado por IA, la velocidad y aceleración de este dron del tamaño de un clip se dispararon en un 450 % y 250 % respectivamente. Esta pequeña maravilla puede ejecutar 10 volteretas consecutivas en solo 11 segundos, incluso luchando contra ráfagas de viento, manteniéndose a centímetros de su trayectoria prevista. Este avance cierra la brecha de rendimiento entre los microrrobots y sus homólogos biológicos, marcando un cambio de paradigma en el campo. Las futuras aplicaciones incluyen el despliegue de enjambres para misiones de búsqueda y rescate en edificios derrumbados o la realización de inspecciones en espacios demasiado estrechos para drones más grandes.